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11 pasos para construir una marca personal sólida
Una marca personal fuerte puede ayudarte a conseguir el trabajo de tus sueños, te otorga un poder de negociación real con los clientes si eres autónomo y construye tu reputación como experto. Sin embargo, construirla es un proceso que requiere cimientos sólidos. ¿Por dónde empezar? Aquí tienes once pasos para ayudarte.
1. ¿Quién debería oír hablar de ti?
Ya seas un profesional independiente que busca clientes o alguien que quiere crecer dentro de una gran organización, la gente necesita saber quién eres.
- Prepara una lista de cinco organizaciones donde te gustaría poner a trabajar tu talento y pasión.
- Intenta averiguar quién (una persona o un departamento) podría ser el responsable de decidir contratarte o colaborar contigo.
- Empieza por… escuchar. Sigue sus canales sociales (Twitter, Facebook); así podrías descubrir los detalles exactos de los problemas que tus habilidades podrían resolver.
2. ¿Qué es lo que realmente quieres?
«Si algo es para todo el mundo, no es para nadie», dice una vieja verdad del marketing. El peor tipo de marca es precisamente esa: la insípida. Para todos y para nadie. Como una carta de presentación que dice: «Quiero trabajar en cualquier empresa, en cualquier puesto».
- Piensa en un problema que quieras eliminar del mundo. Suena serio, lo sé, pero probablemente tengas uno. Esa es tu visión. Yo, por ejemplo, no quiero ver marcas malas e insípidas a mi alrededor.
- Ahora piensa cómo puedes ayudar a resolver ese problema. ¿Estás empezando y no puedes abordarlo hoy mismo? No pasa nada; piensa en qué necesitas aprender. Ese es tu objetivo. Yo aprendí sobre marketing y construcción de marca, y ahora ayudo a mis clientes a contar mejores historias.
3. Deja que otros te digan quién eres
Si alguna vez has escrito una carta de presentación, sabrás que lo primero que viene a la mente son las frases vacías. «Capacidad de trabajar en equipo», «orientado a objetivos», bla, bla, bla. ¿Sabes quién lo tiene más fácil? La gente que ya ha trabajado contigo.
- Pide opiniones honestas: empieza por la familia, luego los amigos y, finalmente, algunos colegas y compañeros de trabajo.
- Observa qué rasgos aparecen en tus relaciones superficiales (compañeros y conocidos lejanos) y cuáles solo emergen cuando alguien te conoce mejor (familia y amigos).
- Con toda la información que hayas reunido, escribe un borrador de tu carta de presentación.
4. Haz tu propio análisis DAFO
Un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) suena como una herramienta de gestión seria, pero es igual de útil para construir una marca personal. Te permitirá diseñar rápidamente un mensaje que te diferencie. Además, si hiciste el ejercicio 3, esto será fácil.
- ¿En qué eres bueno? ¿Sabes motivar a la gente? ¿O eres alguien muy detallista? Haz una lista de todo lo que nace de tu interior y que te ayudará a cumplir la visión del ejercicio 2.
- ¿En qué eres débil? Yo, por ejemplo, soy un desastre con el papeleo y los detalles. Reconocer tus debilidades es el primer paso para protegerte de ellas.
- ¿Qué oportunidades ves a tu alrededor? ¿Entraste en una buena universidad? ¿Hay escasez de profesionales con la habilidad que tú posees en el mercado laboral?
- ¿Hay algo que pueda cambiar en tu contra? ¿Estás alojado en casa de un amigo y podrías quedarte sin techo en cualquier momento? ¿O tus habilidades podrían ser reemplazadas pronto por una herramienta automatizada?
5. Haz un análisis de la competencia
Sabes en qué eres mejor que los demás. Ahora pregúntate: ¿qué tan comunes son tus habilidades? ¿En qué aspectos sería más fácil reemplazarte y qué es lo que nadie puede fingir de ti?
- ¿Cuántas personas con habilidades similares podrían presentarse en la puerta de un empleador potencial y reemplazarte de inmediato? Si eres desarrollador, el mercado es bastante ajustado. Pero, ¿y si enseñas inglés?
- ¿Pueden tus habilidades ser sustituidas por otras capacidades o por alguna herramienta automatizada? Digamos que eres experto creando campañas de anuncios en Facebook. ¿Cuándo las propias herramientas de Facebook serán tan sencillas que la gente deje de necesitarte?
Si has hecho este análisis con honestidad y resulta que, por la razón que sea, muy pocas personas pueden reemplazarte… estás en una posición de negociación muy fuerte. Pon a prueba estos argumentos con un cliente o empleador potencial de confianza; podrían surgir puntos en los que no habías pensado.
6. El elevator pitch y el high-concept pitch
Un miembro del Congreso, al felicitar al presidente Wilson por su costumbre de dar discursos breves, le preguntó cuánto tiempo tardaba en prepararlos. Wilson respondió:
«Depende. Si voy a hablar diez minutos, necesito una semana de preparación; si son quince minutos, tres días; si es media hora, dos días; si es una hora, estoy listo ahora mismo».
- Toma todo lo que quieras decir sobre tu marca (incluyendo lo que aprendiste de ti mismo) y conviértelo en un discurso ágil de tres minutos. Debe responder a «cómo puedes ayudar» y «por qué tú, específicamente». Ese es tu elevator pitch. Y no te engañes: pulirlo requiere al menos unos días de trabajo.
- «Me gano la vida contando historias» es mi high-concept pitch: una sola frase que engancha a la persona con la que hablo lo suficiente como para que quiera saber más. Piénsalo: ¿cómo sería esa frase en tu caso?
7. Completa tus perfiles sociales
Una marca debe ser coherente. Esto significa que debe decir lo mismo en cada punto de contacto que la gente tenga con ella. En el caso de una marca personal, esto implica consistencia en todos tus canales sociales.
- Busca tu nombre en Google. ¿Qué aparece en la primera página? Si son enlaces relacionados contigo, asegúrate de que cada uno incluya tu elevator pitch o tu high-concept pitch.
- Si al buscar tu nombre en Google aparecen cosas que no tienen nada que ver contigo, piénsalo: ¿con qué palabra clave puedes vincular tu marca? En mi caso, sería «Paul Skah Wrocław» o «Paul Skah storytelling».
8. Empieza con el social listening y responde preguntas
Cuando llegas a una fiesta donde no conoces a nadie, no te plantas en medio de la sala gritando lo increíble que eres (eso espero). Una mejor estrategia es socializar, escuchar de qué habla la gente y unirse a la conversación en el momento adecuado. Lo mismo ocurre con tu marca personal.
- Únete a grupos temáticos en LinkedIn, Quora o Reddit: lee las discusiones, identifica a las personas influyentes y… habla cuando realmente sepas la respuesta a una pregunta.
- Empieza a seguir (en Twitter, Instagram o LinkedIn) a personas que tengan algo relevante que decir en el sector en el que quieres destacar. Tarde o temprano, tendrás la oportunidad de interactuar con ellos.
- Familiarízate con herramientas de «escucha automatizada» como Google Alerts (gratuita) o Brand24 (de pago, más avanzada). Configura alertas para las palabras clave que te interesan.
9. Elige tus batallas. Inicia el debate.
Una marca personal fuerte pertenece a alguien con opiniones claras sobre un tema determinado. Lo mismo ocurre contigo. Ya sabes qué es lo que se debate en tu sector. Ahora, elige un bando y… participa con pasión.
- Escribe un artículo o una respuesta en un foro donde te posiciones claramente a favor o en contra de una disputa. Haz tus deberes, recopila datos y dedica tiempo al trabajo. Tu texto acabará siendo citado como referencia para «tu» postura en el debate.
- Debate de forma sustancial con la gente; así lograrás que te noten y te respeten.
- Hazlo de forma regular, en diferentes lugares y con diferentes personas.
10. Desarrolla anécdotas y una «historia de marca»
Un experto no es solo alguien que conoce su rincón del mercado, sino también alguien que sabe hablar de ello con brillantez.
- Recopila historias interesantes de tu sector. Escríbelas y luego aprende a contarlas de forma amena.
- Convierte también el «cómo acabé aquí» en una historia. La gente prefiere a los expertos que no llegaron por accidente, sino que fueron guiados por una cadena de acontecimientos. Como el chef que dice: «Me encantaba cocinar desde pequeño; en el arenero «cocinaba» lombrices y obligaba a mis padres a comérselas con una sonrisa». Aprende a contar esa historia.
- Echa un vistazo a este ejemplo (el de «Marketing Wizard de 19 años» es, en sí mismo, un excelente high-concept pitch).
11. Cuenta tu historia
Puedes tener una gran historia, pero si nadie la escucha, es como si no existiera. Así que sal y cuéntala.
- Busca conferencias locales y eventos de tu sector. Ofrécete como voluntario para contar tu historia. Evalúa los resultados por la cantidad de personas que quieran hablar contigo después o que quieran trabajar contigo. Así es como Michał Sadowski construyó Brand24 y su propia marca personal; también le ayudó a encontrar clientes y defensores en el mercado local.
- Paga para que tu historia llegue a las personas adecuadas. Si tienes un artículo especialmente interesante que la gente importante de tu sector debería leer, no dudes en usar publicidad pagada ocasionalmente. ADVERTENCIA: esto debe ser una excepción realmente rara, no tu estrategia habitual.
- Deja que otros cuenten tu historia: demuestra tus habilidades ayudando a alguien. Busca en escuelas locales u organizaciones sin ánimo de lucro; estarán encantados de aprovechar tus conocimientos. No pueden permitirse servicios profesionales, pero hablarán con gusto del buen trabajo que hayas hecho.
Algunas de las cosas mencionadas arriba solo necesitas hacerlas una vez, pero bien (haz hincapiin en «bien»). Otras deben convertirse en un proceso repetible. Pero los resultados aparecerán más rápido de lo que esperas. ¡Buena suerte!
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Una idea útil cada vez — sobre marcas, decisiones, historias e IA. La escribo cuando hay algo que desarrollar, no para llenar un calendario.

